Indianos tetuaníes
Septiembre 2008
"El humilde pero esforzado hojalatero Jacob, apegado a las buenas costumbres tetuaníes, tiene un hijo, Salomón, que emigra allá por el año 1867 hacia Buenos Aires..."
Esta novela, "más allá de su valor antropológico y costumbrista tiene también otra lectura: rescata la personalidad del indiano, trabajador y abnegado, así como los valores tetuaníes, centrados en la familia y en el trabajo, idealizándolos en buena parte".