

EL PERFIL DE: Daniel Barenboim, la batuta del entendimiento
1 de Septiembre de 2010
Daniel Barenboim (argentino de la cosecha del 42) entiende la música como una vía de expresión y de conocimiento de la condición humana.
Siempre fue así. Las primeras
lecciones de piano las aprendió junto a su madre. Tenía apenas cinco años. Después de que sus padres
se trasladaran a Israel, el joven prodigio de raíces judías, y portador de tres pasaportes: israelí, palestino
y español, inició su formación en Salzburgo.
El director de orquesta alemán Wilhelm Furtwängler llegó a calificarle de “fenómeno”. Barenboim
ni siquiera había cruzado la frontera de la adolescencia. Desde entonces, el éxito no ha dejado de acompañarle. Hay en su música, en su discurso y en su labor diaria tres palabras que lo permean todo: tolerancia,
concordia y entendimiento.
Qué mejor muestra que la West-Eastern-Divan, esa orquesta de jóvenes en edades comprendidas entre los 14 y 25 años originarios de Egipto, Siria, Líbano, Jordan, Túnez
e Israel, que este verano recaló por vez primera en Latinoamérica, con la igualdad como bandera. Es lo que falta en Oriente Medio. Igualdad.
Cuánta razón tenía el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, cuando decía que en “el mundo hacen
falta líderes sociales y cívicos como Barenboim para combatir el fanatismo y hacer frente a la intolerancia
y con la idea de la concordancia
y la proximidad”.